Había encontrado unas clases de teatro en inglés que parecía que no solo tenían todo lo que necesitaba (actuación, baile, gimnasia, práctica de inglés, diversión, validación más allá del error), sino que eran en un horario en el que podía hacerlo. Si les interesa, pueden buscar @artsoul.multiespacio en Instagram.
Pero... justo estoy en búsqueda de más horas de trabajo. Y el universo, cuando se le pide, concede. Pero también hace elegir, priorizar, cuestionarse. Así que... quiero que vea que priorizo poder tomar una merienda rica con mi hijo antes de que entre a clase, pero también que capitalizo los aprendizajes y las propuestas de hacer. Que sigo eligiendo que el juego se materialice y sea cosa seria, que no explote como una burbuja que no se sabe si existió o no.
Por eso, filmé lo que había escrito como resultado de la consigna que me habían dado de tarea.
Una consigna que me obligaba a verme y a seleccionar ese pedacito de mí que sentía que me representaba.
Un pedacito de mí, pensé, no es algo concreto, sino un caleidoscopio. Mi yo actual es una mezcla de acciones y pensamientos que se fragmentan, se fagocitan, se contagian, se transforman mutuamente en esta yo, fragmentada y resultado de una regurgitación múltiple. Acciones que van tomando forma de a poco, muy de a poco, o enseguida, todas juntas, en una multirepresentación de lo mismo que es tan otro.
En fin, quería compartirles algo de lo que soy, o de cómo veo lo que hoy soy.
Podría haberlo hecho mejor. Estudiar cada línea con su fonética, cada espacio con su ángulo de cámara. Pero entonces... sería menos yo, y no es eso lo que buscaba.
Comentarios
Publicar un comentario